Vacaciones sin barreras
Somos un matrimonio. Ambos tenemos discapacidad física desde que teníamos menos de un año, como otros de nuestra generación fuimos víctimas de una epidemia de poliomielitis.
Llevamos toda la vida enfrentándonos a las barreras arquitectónicas y conocemos de primera mano las dificultades que se presentan a la hora de irse de vacaciones, poniendo un gran interés al adaptar la casa y hacer de las vacaciones un momento confortable. Sin diferencias, siendo la única preocupación disfrutar.
La casa es totalmente accesible, habiendo sustituido los escalones por rampas, solado el terreno que rodea toda la casa y la piscina, adaptando baño y puertas y con un ascensor que permite el acceso al solarium y al torreón.
La casa es perfecta para venir con niños, y no tan niños, contando con una piscina privada de agua salinizada y climatizada, ademas de una barbacoa para saciar el estomago.
Con mascotas
En nuestra familia (además de dos hijas en edad de emanciparse) también hay dos perras: Rita y "Cosa" y dos gatas.
Estaremos encantados de que vengas con tus mascotas.